El «Internet de los cuerpos» ya es una realidad. Para bien o para mal, millones de prótesis conectadas vinculan ahora el organismo a la red informática mundial, en una forma que no es la de los chips implantados por consentimiento voluntario de los ciudadanos. Probablemente, sin saberlo, usted alberga un compuesto biotecnológico que convierte su cuerpo en un transmisor-receptor, comunicando su geolocalización y otra información sobre su estado de salud. Cualquiera puede, por cierto, verificar su existencia. La COVID-19 constituyó la fase de despliegue de esta bio-red, mediante la inoculación masiva e ilegal de nanocomponentes cuya ingeniería es identificable y secuenciable en el tiempo. Su análisis demuestra que no se trata de un efecto marginal de la vacunación, sino de una iniciativa planificada destinada a construir una nueva arquitectura biotecnológica al servicio del control de la población.
Funcionamiento del dispositivo
El implante informatizado está constituido por una forma de grafeno polimerizado que se introduce en el organismo. El óxido de grafeno es un nanocomponente capaz de actuar como un emisor-receptor de señales electromagnéticas. Tal como lo ilustran innovaciones tecnológicas ya conocidas y patentadas, puede inocularse en los tejidos humanos mediante nanopartículas lipídicas utilizadas en las vacunas de ARN mensajero (u otros tipos de vacunas).
Una vez inoculado, el óxido de grafeno se polimeriza y se vuelve radiosensible, es decir, emite y responde físicamente a ciertas frecuencias electromagnéticas. Además, puede aprovechar el sustrato biológico como fuente de energía. Por lo tanto, se integra en el metabolismo celular y forma un transmisor-receptor que opera, en particular, en la frecuencia de onda de 2,4 GHz, que es la de los estándares de protocolo de red Wi-Fi y Bluetooth.
En la práctica, cada persona inoculada emite una radiación correspondiente a las señales del estándar Bluetooth de baja energía (BLE1). El organismo de esa misma persona dispone de una dirección de red única (MAC2) verificable mediante la interfaz Bluetooth integrada en los teléfonos inteligentes actuales.
La recopilación de pruebas ha permitido demostrar la existencia de estas biotecnologías, ya sea mediante observación directa o mediante la constatación del efecto generado posteriormente (radiación BLE y efectos nocivos en los órganos). Su inoculación no ha sido en ningún caso explicada ni autorizada en el marco de la vacunación contra la COVID-19. La activación del dispositivo conduce, de paso, a la configuración de una red bioinformática que conecta a la población inoculada con otros elementos conectados a través de la red.
Las biotecnologías en acción
En esta agenda están en juego un conjunto de biotecnologías, todas ellas rastreables en los registros oficiales de patentes. Estas abarcan cinco grandes familias funcionales.
- 1. La identificación biométrica mediante señales inalámbricas encriptadas.
- 2. Los implantes electrónicos que aprovechan la energía procedente del metabolismo o de los movimientos corporales.
- 3. La incorporación de circuitos nanoelectrónicos en los compuestos vacunales.
- 4. Las redes en malla que transmiten datos entre nodos implantados.
- 5. Los protocolos de autenticación que impiden cualquier alteración de los datos transmitidos.
Diecinueve patentes apuntan a las funciones observadas, todas registradas entre los años 1998 y 20203. Su lista detallada se proporciona al final de este artículo.
Cuatro patentes en particular garantizan las funciones mencionadas anteriormente: la vacuna recombinante contra el coronavirus a base de nanopartículas que utiliza óxido de grafeno como vector (patente CN112220919A); la red autoorganizada a base de óxido de grafeno y proteínas (patente US20210346570A1); el grafeno y sus materiales derivados para la modulación del potencial de membrana de la célula (US20170143762A1); la detección de las acciones del sujeto mediante la función de antena de su organismo (US8665210B2).
La combinación de estas biotecnologías convierte al organismo en un nodo de comunicación, capaz de recibir y transmitir datos. En términos más técnicos, se introduce una nueva interfaz nanoscópica en el cuerpo humano y lo transforma en una interfaz capaz de interactuar dentro de una red informatizada.
Evidencias
La evidencia más inmediata de este dispositivo reside en la medición de las redes Bluetooth de baja energía. Esta medición se puede realizar desde cualquier computadora o teléfono inteligente4 equipado con una tarjeta Bluetooth. Los resultados muestran la presencia de emisiones BLE y direcciones MAC, que son aún más abundantes si la medición se lleva a cabo en lugares de gran concurrencia. Las emisiones se han identificado con o sin presencia de redes telefónicas o de 2,4 GHz en el entorno (en una situación de jaula de Faraday). También se han observado en cementerios, ya que los cuerpos enterrados siguen emitiendo radiación. La detección dispersa de estos casos por parte de la población es objeto de una campaña independiente de recopilación e inventario en formato criptográfico por parte de la iniciativa VaxScanner, seguida de una campaña de incidencia a nivel internacional.
Paralelamente, diversas entidades paraestatales o colectivos independientes han confirmado la presencia de óxido de grafeno en las vacunas contra la COVID-19. El instituto Technion de Israel publicó un estudio en marzo de 20225, acompañado de una solicitud legal de acceso a la información. La agencia ANMAT de Argentina publicó un informe científico en diciembre de 20216, que certifica la presencia de grafeno en todas las vacunas contra la COVID-19. En diversos países7, varios colectivos científicos han desarrollado estudios y detectado la presencia de óxido de grafeno en los tejidos de pacientes vacunados8, además de otros elementos no declarados9 por las autoridades y los fabricantes. Se han presentado denuncias ante la justicia y las autoridades públicas.
Negación generalizada
El silencio mediático, la censura científica y la negación son hoy la norma ante estas denuncias.
Se recurre a todos los estratos. El ámbito académico invalida, o incluso descarta, a los científicos que han realizado estudios sobre las irregularidades de las vacunas contra el SARS-CoV-2. La polémica sobre el impacto del ARN mensajero u otros efectos negativos toma la delantera sobre la presencia del grafeno.
Los medios dominantes cierran su espacio mediático y participan en juegos de oposición administrada que permiten la puesta en escena de ciertos puntos de vista críticos, pero no cuestionan el tema mucho más sistémico del grafeno, sus peligros y la vigilancia que se deriva de él. Los guardianes de la veracidad de la información, como los grupos de periodistas o los verificadores de datos, denuncian una manipulación infundada. Solo individuos y medios independientes se hacen hoy portadores del mensaje.
La política, salvo excepciones cuando algún parlamentario se atreve a abordar la cuestión en su cámara representativa, sigue en general siendo seguidora. Las instancias judiciales, así como las instituciones internacionales, con la OMS a la cabeza, y la industria farmacéutica adoptan por el momento el mismo comportamiento.
Mientras tanto, más de 5 mil millones de personas siguen sin saber nada del tema o a la espera de saber qué contenían realmente las dosis de las vacunas contra el SARS-CoV-2.
Comprobalo usted mismo
Puede verificar por sí mismo la posible presencia de grafeno radiosensible y unirse a esta campaña.
Para detectarlo en su organismo o en su entorno, solo tiene que equipar su teléfono celular con una aplicación BLE, por ejemplo, Smart Bluetooth Discover o nRF Connect, presentada en VaxScanner. La aplicación proporcionará entonces las direcciones MAC detectadas, la potencia de las señales y otra información relacionada.
Pueden reportar su caso de forma anónima en Vaxscanner.com y presentar su reclamo (hasta el momento se han registrado unos 6000 casos).
Lista de patentes identificadas
- US8665210B2: Sensing user input using the body as an antenna
- US6754472B1: Method and apparatus for transmitting power and data using the human body
- CN112220919A: Nano coronavirus recombinant vaccine taking graphene oxide as carrier
- US20170143762A1: Graphene and graphene-related materials for manipulation of cell membrane potential
- US20210346570A1: Self-assembling graphene oxide-protein matrix
- WO2020060606: Cryptocurrency system using body activity data
- US6506148B2: Nervous system manipulation by electromagnetic fields from monitors
- US3951134A: Apparatus and method for remotely monitoring and altering brain waves
- US4834701A: Apparatus for inducing frequency reduction in brain wave
- US6011991A: Communication system and method including brain wave analysis and/or use of brain activity
- US20130142363A1: Devices and methods for transferring data through a human body
- US20150318613A1: Body antenna system
- US20190015450A1: Methods of using graphene and graphene-related materials for manipulation of cell membrane potential
- US5791195A: Change control device for a bicycle, particularly a mountain-bike or the like
- US6081744A: Electric fringe field generator for manipulating nervous systems
- US5356368A: Method of and apparatus for inducing desired states of consciousness
- US4877027A: Hearing system
- US4345220A: High power microwave generator using relativistic electron beam in waveguide drift tube
- US20060014125A1: Walking through walls training system
- https://en.wikipedia.org/wiki/Bluetooth_Low_Energy
- https://fr.wikipedia.org/wiki/Adresse_MAC
- Excepto la patente US3951134A registrada en 1976.
- Voir https://vaxscanner.com/
- El estudio fue retirado en las 48 horas.
- ANMAT confirma que la vacuna COVID-19 de AstraZeneca contiene grafeno. El informe ha sido rectificado 29 días después de su publicación.
- Canadá, México, Italia, Reino Unido, Argentina, Rumanía, Chile, España, Alemania.
- Serie de encuentros virtuales: Elementos Químicos Incompatibles con la Vida Identificados en todas las Vacunas Cov-19 Dra. Sangorrrin, Lic. Diblasi, Dr. Monteverde, Dr. Nonis https://odysee.com/@direccioncorrecta5:3/zz322:8
- Informe Análisis sobre viales de las denominadas “vacunas” contra la enfermedad COVID-19, utilizando microscopía electrónica de barrido acoplada a EDS (Espectroscopía de Rayos X de Energía Dispersiva). https://www.laquintacolumna.info/wp-content/uploads/2024/04/INFORME_SANGORRIN_DIBLASI_SEM-EDX.pdf
Otros informes:
https://www.laquintacolumna.info/wp-content/uploads/2024/09/Diblasi_2024_Analisis_por_ICP_MS_de_seis_marcas_de_Vacunas.pdf
https://dilordblog.wordpress.com/2021/06/29/oxido-de-grafeno-en-vacuna-arnm-de-pfizer-biontech/






